PASARÓN DE LA VERA

Un paraiso escondido en el norte de Extremadura

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TíO JULIÁN RABÍ, EL ÚLTIMO “LAÑAÓ” DE PASARÓN DE LA VERA.

Cuadrillas de segadores que iban a Castilla ( Benedicto Alonso o Braulio Blázquez), Lañadores ( Julián Hernández), Zapateros (Félix Ramos), Tablajeros (Victoriano Santos), Cesteros,  Alpargateros,  Silleteros, Practicantes/Barbero, Médicos 24 horas  son algunos tipos y oficios, ya extinguidos, que hace no tanto nos recuerda  la nómina de ilustres oficiales pasaroniegos  .

Hoy quiero referirme al último “Lañaó” de Pasarón, JULIÁN HERNÁNDEZ JIMÉNEZ – Tío Julián Rabí (apodo procedente del término rabel, instrumento musical). Así se conocía al profesional que se dedicaba a reparar con lañas los objetos de barro o loza que se rompían en nuestros hogares y otros utensilios domésticos.

Las variopintas historias  de estos pasaroniegos  nos remiten a  toda una época, forma de vida y sociedad que primero estoqueó la emigración y más tarde apuntilló la globalización.

La Unesco declara los muros de piedra seca como Patrimonio de la Humanidad

Patrimonio

El arte de construir muros en piedra seca, tradicional en zonas rurales de España y otros paises , ha sido inscrito por la Unesco en su Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El Comité de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco ha sido considerado que «los muros de piedra seca desempeñan un papel esencial en la prevención de corrimientos de tierras, inundaciones y avalanchas». Una candidatura que por parte de España incluye a nueve comunidades autónomas en las que este arte está presente: Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cataluña, Extremadura, Galicia y Valencia.

La Convención de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) anunció la decisión en su reunión de Port Luis (República de Mauricio), donde examinó la candidaturas para la citada lista. Este tipo de muros se realizan mediante el apilamiento de piedras sin usar otros materiales de construcción salvo tierra seca, y están muy extendidos, sobre todo, en zonas rurales. Estas estructuras no hacen daño al medio ambiente y son «un ejemplo de relación equilibrada entre el ser humano y la naturaleza». Además de servir en la prevención de desastres naturales, también contribuyen a luchar contra la erosión y desertificación, a mejorar la biodiversidad y a crear condiciones microclimáticas propicias para la agricultura.

Sin embargo, en nuestro pueblo, lejos de proteger esta técnica la denostamos y permitimos atentados como el cometido en el Camino de Arroyomolinos y como “putas” lo consentimos y lo silenciamos por ser quienes son.

FALLECE PETRI GÓMEZ

 Fallecimiento

Ayer nos dejó nuestra amiga y querida vecina Petri Gómez.

No es la muerte quien mata las almas
Nadie muere por ser enterrado
El recuerdo y el alma no mueren
Sólo muere quien es olvidado

Siempre estarás en nuestros corazones por lo que nunca habrás muerto.

 

PASARÓN MERCE +: ¡ NOS VAMOS A MADRID A MANIFESTARNOS!

Manifestación.

Para el próximo  día 31 de marzo se ha convocado una gran manifestación en Madrid para exigir medidas efectivas y urgentes contra la despoblación y políticas que generen cohesión y vertebración en  España.

El problema de la despoblación, como ya es sabido afecta a una gran parte del medio rural de España, y de manera particular a nuestro municipio.

Desde aquí  quiero hacer un  llamamiento a todos los pasaroniegos de corazón,  de aquí y de allí, los que  aún residimos  y a la gran mayoría que os habéis visto obligados en el pasado a  emigrar a Madrid u otras ciudades y pueblos de España para acudir sin complejos a defender nuestra tierra y nuestros derechos, sacar carácter, dar la cara y dejar la apatía y la desidia con que habitualmente nos escondemos como “gorrinos gordos”,  para ir a  “ la capital” ante lo que califico  de “inacción política”, con el impulso de la sociedad civil y al unísono con otras comarcas de la España Rural olvidada y abandonada.

Quiero poner de manifiesto  mi profunda preocupación por lo que considero un desmantelamiento progresivo de nuestros derechos básicos (sanidad, educación, seguridad), por la falta de inversiones productivas, de medidas económicas, sociales y fiscales, por el envejecimiento progresivo de la población o por la disminución alarmante de la natalidad, entre otras.

En mi opinión, varias de las inversiones llegadas de la Unión Europea y recibidas por las administraciones nacionales, regionales y locales no han logrado, tal y como se han distribuido,  detener la sangría demográfica, que han generado en torno a ellas  un neocaciquismo y unas clientelas que parecen sentirse en el mundo rural en su medio ideal.

 

LA TIENDA DE ULTRAMARINOS: Una verdadera y triste especie extinguida.

Ultramarinos

Una verdadera y triste especie extinguida, ésta es la verdadera realidad de las tiendas de ultramarinos en Pasaron de la Vera. Aquellos comercios de intensos y variados olores que se fueron apagando como una vela al amanecer. Por ello hoy volvemos a atravesar la puerta de uno de ellos, para recordar viejos aromas, para rescatar de la memoria esos establecimientos que seguro todos conocimos y en parte añoramos.

El leve crujir de las tablillas de madera bajo nuestros pies, el ágil volteo de la puerta a nuestras espaldas y de pronto, ante nuestros ojos, un caos hermoso. Decenas de estanterías, aprovechadas hasta el último milímetro, atiborradas de mercancías de lo más variado. Pimentón, aceite, conservas, bacalao o polvos de azul añil o rojo óxido para pintar las fachadas de las casas o sus interiores. Todo tenía cabida en estos establecimientos que siempre parecieron ajados. La antítesis de la modernidad. Los comercios que suministraron de víveres a tantas generaciones.

Hubo alguno otro como éste en Pasarón como el del Sr. Manolo, el del Tío Lorenzo y posteriormente  José “Carolo” y Estefana, el de Tita y Vito o el de Basi.. En concreto el que visitamos hoy es el de Rogelio Mateos , posteriormente su hijo Ignacio y finalmente su nieta Sandalia.  Sus frascos de cristal, sus hermosas y grandes latas de conservas colocadas de manera ordenada Los enormes sacos de legumbres al granel situados a la entrada,  donde todos estábamos tentados de hundir nuestros dedos.  Estoy convencido de que observando esta fotografía a más de uno le vienen a la cabeza aromas y sensaciones casi perdidas.

En aquellos añejos locales apenas había espacio para maniobrar, uno tenía que controlar que tocaba o donde ponía las manos en todo momento, no fuera a ser que se llevase la reprimenda de esos resueltos tenderos que vigilaban de manera desafiante desde el otro lado del mostrador. Ahora,  observamos boquiabiertos esta reliquia de hace noventa y ocho años. Quien pudiese entrar una última vez a estos ultramarinos, pasearse por sus gastados suelos y escudriñar sus estantes y paredes en busca de algo tan intangible y preciado como la autenticidad y la cercanía entre los vecinos.

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Fuentes:

-Textos adaptados  y foto  de  www.secretosde Madrid.es. Artículo Fotos antiguas de Madrid: Los ultramarinos por Manu, el 3 de noviembre, 2015.

-Fotografía  de Almacenes de la Cañada.