PASARÓN DE LA VERA

Un paraiso escondido en el norte de Extremadura

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LA VIEJA SEMANA SANTA PASARONIEGA

De generación en generación nuestros mayores nos han trasmitido un dicho que dice: ” Jueves Santos de pescado, Viernes Santos de tortilla, sábado a cavar parras, domingo hasta medio día y el lunes… a la Romería”.

Detrás de esta Semana Santa que todos hemos conocido hay mucha historia, tradición, usos sociales, forma de ser, pero sobre todo eran cosas que formaban parte de la vida religiosa y social de los pasaroniegos.

En el Archivo Parroquial podemos conocer con mayor grado de detalles las tradiciones y postulados de la religiosidad popular: el Monumento en la Plaza de la Iglesia, las procesiones de disciplinantes con túnicas que alquilaba la Cofradía de La Blanca, la procesión del silencio la noche de Viernes Santos, etc.

Hoy nada es así, todo ha cambiado y, en mi opinión, para peor.

DE LA FLOR DE TABACO LAS HERMANAS CARABA.

Estos días pasados, ojeando entre papales, vi el libro tituado ” La Flor del Tabaco” de José Manuel Vera Borja. Allí encontré una foto de las hermanas Pérez, Esperanza y Tomasa, con una nota que dice: ” En el norte de Extremadura hay hombres y mujeres que cultivan el tabaco. Son gentes dura como la tierra, de corazón tan mineral, que pareciera modelado en el granito de la sierra de Gredos. Con los ojos del niño que fue los veo en el horizonte con los pies hundidos en el limo del surco, la piel de las manos y la cara cuarteada como la tierra seca y una mirada mansa, en el fondo de cuyo iris aún asoma el lobo con el que hubieron de enfrentarse en el origen, para domeñar esta tierra dolorosamente hermosa”.

Grande José Manuel Vera Borja.